Índice Nueva aportación Buscar Enlaces Encuesta Documentos
 
     
  Deberes en casa, ¿sí o no?
 
Juanjo jmateo5@boj.pntic.mec.es
 

 

Aprender es en sí una tarea gratificante; enseñar, gozosa. Algo le ha sucedido al sistema para que una y otra estén produciendo un síndrome de quemados en alumnos y profesores y ¡en padres!.

Aprender, como muchas otras actividades, requiere una decisión voluntaria por nuestra parte. Aprendemos porque queremos y, mejor, lo que queremos. No voy a negar que también aprendemos contra nuestra voluntad, pero ése no es un aprendizajeque satisfaga y, por lo mismo, inhibe, contraproduce. ¿Es el caso de los deberes?.

El deber, generalmente, no suele ser de naturaleza agradable, se siente como una carga aun cuando no es escolar. Pero me pregunto: ¿es por el mismo deber? o¿es por el resultado?. A todos nos repugna esforzarnos para nada.

¿Adónde voy?. Pues sencillamente a devolver la satisfacción al acto de aprender. Los deberes no "deben" ser algo gratuito y sin sentido que no vaya más allí del hecho de rellenarlos vacuamente. Los deberes deben dar la satisfacción de autocomprobar que hemos aprendido y, también, de completar los aprendizajes propuestos que no hemos llegado a alcanzar porque nuestro ritmo no es el adecuado para lograrlos en el tiempo de aula. Por lo tanto, en sí mismos han de llevar la recompensa y, tanto mejor, si además tienen un reconocimiento ajeno.

Así los deberes no son sólo para el alumno sino que suponen un "extra" para el profesor que debe valorar la tarea hecha por el alumno y recoger la recompensa de lo que sembró y ve que fructifica o la frustración de comprobar que su labor ha sido valdía, aunque siempre podrá sacar el provecho de saber qué corregir y dónde corregir.

Los deberes en sí, como oligación de tareas plus, son una necedad doble, forzada a veces por la servidumbre a los contenidos académicos (más que dirigida a servir a las personas) y por el capricho de quienes entienden que el chico aprende a organizarse el tiempo si lo tiene lleno y bien apretadito.

Los deberes irracionalmente administrados se convierten en una cadena pesada para los profesores (no pueden valorar todo y a todos), para los alumnos (necesitan obtener un resultado justo para su esfuerzo) y para los padres (se convierten en improvisados profesores que dudan de su competencia y, si son padres "responsables", se ven privados de su merecido descanso, incluso semanal). Son la parte más evidente de una dictadura ciega que se ejerce en nombre de la inteligencia y la cultura.

¿Deberes para todo y para todos?. Evidentemente, no. Antes de decidir habrá que dilucidar ¿para qué? y ¿para quién?. La decisión de "para todos o para ninguno" no simplifica la cuestión, la hace más compleja, injusta y mucho más trabajosa para un profesor responsable.

Gracias por permitirme participar y un saludo para todos.
Juanjo


_______________________________________________
forumglobal-cast mailing list
forumglobal-cast@forumglobal.org
http://www.forumglobal.org

 


   

CONTESTAR:

 

Nombre:  
E-mail:  
Opinión: